segunda-feira, 11 de julho de 2011

Crimes contra a dignidade sexual

Crimes contra a dignidade sexual
Autor: Guilherme de Souza Nucci | Editora: RT
Categoria: Direito Penal e Proc. Penal |
A Lei 12.015/2009 trouxe modificações substanciais ao Título VI do Código Penal, com a introdução de alguns tipos penais incriminadores, a supressão de outros, a unificação de tipos antigos e a alteração de normas em geral. Alterou, ainda, o art. 1.º da Lei dos Crimes Hediondos, revogou a Lei de Corrupção de Menores e acrescentou o art. 244-B ao Estatuto da Criança e do Adolescente....ISBN: 978-85-203-3810-0
Páginas: 224
Ano: 2010
Edição: 2
http://www.livrariasintegradas.com.br/index.php?pag=livro&id=735

"Ginofest" advoga massificação de exercícios físicos

- "Ginofest" advoga massificação de exercícios físicos
10-07-2011 14:54
Luanda
Luanda - O director geral da empresa de promoção de eventos gimnodesportivos “Ginofest Produções”, Auxílio Jacob defendeu hoje, domingo, em Luanda, a necessidade da massificaçao de exercícios físicos, visando salvaguardar a saúde pública.
O responsável disse hoje à Angop, no município da Ingombota, que a massificação dos exercícios físicos evita certas doenças e consequentemente a falta de exercícios pode provocar diabetes, aumento do acido úrico, impotência sexual, dentre outras doenças.
Por este facto, afirmou que realizando exercícios físicos, pode-se ter uma sociedade sã, como uma taxa de desenvolvimento humano e de idade satisfatória.
Como disse alguns casos de trombose, são manifestados por falta de cultura de educação física.
“Nós hoje estamos a combater doenças como a pressão arterial dentre outras, que poderiam ser evitados se houvesse uma prática regular de exercícios físicos, estamos a importar medicamentos de enfermidade que em muitos países do mundo já não existem, pelo facto de terem feito a prevenção com esta prática”, sublinhou.
Com formação superior em educação física, Auxílio Jacob defende, por outro lado, que só deve realizar acções físicas e de academias com ajuda de pessoas capazes, de preferência formadas nesta área.
Acrescentou, que não deve necessariamente ser professor de educação física, mas alguém com um curso especifico, para trabalhar com o corpo humano, dotado de conhecimento como se fosse um medico.
Justificou a sua afirmação, dizendo que quando se fala da educação física, está directamente ligada ao funcionamento do corpo humano, pelo que a sua má executação significa passar uma “sentença de morte”.
Na sua opinião, os elementos ligados a educação física ou em academias (ginásios) devem ter um curriculum de formação onde devem constar as disciplinas anatomia, fisiologia, psicologia, pedagogia e a biomecânica.
Exemplificou, que alguns pacientes foram evacuados para fora do país, para consulta médica, com deformações morfológicas como curvaturas a nível da coluna vertebral (sifoses, lordoses e escolioses lombares), hipertrofia cardíaca (excesso de carga), doenças do coração, fígado, estrutura cerebral consideradas lesões graves ministradas por elementos, sem qualquer tipo de conhecimento.
http://www.portalangop.co.ao/motix/pt_pt/noticias/sociedade/2011/6/27/Ginofest-advoga-massificacao-exercicios-fisicos,ae44913e-b687-424f-8efb-979186f1e3c0.html

ISLAM RADICAL - La niña 'burka' española

- REPORTAJE: ISLAM RADICAL - La niña 'burka' española
"Sin 'burka' no quiero vivir"
Una adolescente abandona los estudios en un instituto de Melilla porque no le permiten acudir completamente tapada y llevar guantes hasta el codo. Solo tiene 15 años. Con su testimonio y otras versiones, EL PAÍS reconstruye su historia íntima y secreta.- Las amigas: "Es tonta, se tapa y quiere que nos tapemos todas. No le basta con castigarse ella sola. Se ha echado un barbudo"
JOSÉ MARÍA IRUJO 10/07/2011
Chadia tiene 15 años y unos preciosos ojos verdes que desde hace meses solo ven su madre y sus cuatro hermanos cuando conviven en la intimidad de su casa alquilada de 90 metros cuadrados en el barrio de Reina Regente en Melilla. La niña cubre su rostro con un burka negro y envuelve sus frágiles brazos en unos guantes azul oscuro que le llegan hasta el codo, unas prendas que antes no se habían visto en esta ciudad de 71.000 habitantes, de los que la mitad son musulmanes. Chadia ha abandonado sus clases en el instituto público de su barrio y perdido el curso de 3º de la ESO, pero asegura "ser feliz". "La mujer más feliz", afirma.
• 'Tú puedes ser la mujer más feliz del mundo'
• Fracaso escolar en Melilla: 42,4%
La peluquera: "Cierro la peluquería para ellas. No quieren que nadie las vea. Me dicen: 'Mi marido solo permite que me veas tú'
"Van a una playa marroquí que alquilan sus esposos y se bañan solas durante la noche. Es uno de sus secretos"
"No me importa perder el curso. Si no me dejan llevar el 'burka' no quiero estudiar. Quiero hacer algo útil"
"¡Que Dios me libre de los novios! Nadie me ha aleccionado. Alá es el único que lo ha hecho. Lo descubrí en el Corán"
El secreto de Chadia, nombre supuesto para preservar su intimidad, duró varias semanas, las mismas que tardó el sistema escolar en alertar a la fiscalía de que una niña tranquila y aplicada llevaba días desaparecida de clase sin que sus padres dieran ninguna explicación. Nadie imaginó en el centro que una de sus alumnas vivía desde entonces encerrada en "la felicidad" de su burka, el mismo que visten la mayoría de las mujeres en Afganistán, a miles de kilómetros de distancia. Este es el primer caso de una niña española, nació en Melilla y es hija de padres españoles, que pretende asistir con burka al colegio, un centro con más de mil alumnos, en su gran mayoría musulmanes.
Mimón, de 42 años, la madre de la adolescente tapa su cabello con el hiyab (pañuelo islámico), viste una túnica color toffee y calza babuchas. Está separada de su marido y se ha hecho cargo de la educación y cuidado de sus cinco hijos. Ella fue la que explicó a la fiscal por qué su hija no asistía al colegio. Lo relata sentada en el salón de su casa, una estancia decorada con varios suras enmarcados del Corán: "Hace dos meses me llamaron y dieron cita con la fiscal y con Protección de Menores. Fuimos a verla y le dijo a la niña que tenía que ir al colegio y cumplir las normas. La niña le contestó que no quería ir al instituto, que no quería estudiar, que llevaba el burka y que no la iban a dejar entrar. Nos pidió que habláramos con el director y lo hicimos, pero este se negó a que acudiera con el burka. Le pidió que se lo quitara en la puerta del colegio. '¡Si sigue con esta actitud es mejor que no venga!', nos dijo".
Mohamed, cinco años, el pequeño de los hermanos, juega sentado en el suelo con un muñeco y observa a su madre en el mismo instante en que se abre una puerta interior y aparece Chadia cubierta con su burka. Anda muy despacio, empujando sus pies hacia delante como si fuera una novia que teme tropezar con su traje, se dirige hacia el periodista y le niega su mano. "Lo siento, pero no puedo tocarle". Se sienta tiesa y erguida junto a su madre y levanta el velo que tapa su cara y lo echa hacia atrás. Una diminuta rejilla del pañuelo negro que cubre su rostro descubre sus ojos.
-¿Por qué dejas que ahora se vean tus ojos?
-Es por respeto a usted que está en mi casa. En la calle nunca me lo permitiría.
Chadia interrumpe a su madre y asegura que quiere contar por qué viste el burka, por qué ha dejado el instituto en el que han estudiado sus hermanas mayores y ella misma desde pequeña, el centro público donde hasta hace unos meses saltaba a la cuerda en el patio con las que antes eran sus mejores amigas. La niña gira la cabeza, mira a los ojos de su interlocutor, los baja levemente e inicia su relato: "Fui con el burka hasta la puerta del colegio, me lo quité en la puerta y lo metí en la mochila. Se me veía la cara. Di mis clases y en el recreo hablé con las niñas. Todas me preguntaban: ¿por qué te pones el burka?, ¿te has echado un novio? Yo les di mis razones. Cuando me llamó el director me dijo: '¡No hables con ellas! Si vienes en ese plan mejor que no vuelvas!'. El director me cogió manía desde que le dejé las cosas claras. Le contesté a él y a la jefa de estudios que seguiría yendo. Volví varios días hasta que lo dejé. Iban a empezar las recuperaciones y no quería estudiar. No me importa perder el curso. Si no me dejan ir con burka no quiero estudiar, quiero hacer algo útil, no estudiar. Además, ahora ni con estudios encuentras trabajo". Mimón, la madre, observa a su hija y asiente con un leve gesto de cabeza.
Miguel Ángel López Díaz, director del instituto, ofrece una versión diferente. "Le comunicamos a la madre que la niña no podía acudir con burka. Le insistimos en que tenía que asistir a clase. Quiso negociar con nosotros: '¿Y si viene sin los guantes?'. Al final regresó al colegio sin el burka, pero con guantes. Le dijimos que se los quitara y lo hizo. En el recreo estuvo haciendo proselitismo con otras niñas y buscando apoyos. Cuando vino a hablar conmigo se lo quitaba y ponía. '¿Qué pasa si me lo pongo y me lo quito?', me decía. Le pedí que, por favor, no viniera tapada ni con guantes, que no enredara a otras niñas. Ya no ha vuelto a venir. Aquí, un 30% de las alumnas llevan el hiyab con toda naturalidad. Nunca hemos tenido problemas. Es una prenda más. Nunca habíamos tenido una niña con burka y no nos gustaría que esto se extienda. No es de aquí, es importado".
Una profesora del instituto, que pide que se omita su identidad, describe a Chadia como una niña normal que al principio del curso vestía vaqueros y no llevaba pañuelo. Y reconstruye el diálogo que mantuvo con varias compañeras de la niña cuando esta regresó después de varios meses de ausencia. "Me decían: 'Es tonta, se tapa y quiere que nos tapemos los demás. No le basta con castigarse ella sola. Lo que pasa es que se ha echado un novio barbudo. No nos deja decir barbudo porque dice que es pecado'. Ninguna de sus amigas se cree que se le ha ocurrido a ella sola vestirse con burka. Nosotros, los profesores, tampoco".
Chadia habla con cierta ironía cuando se le pregunta por los comentarios de sus amigas del colegio y siempre en pasado, aunque se separó de ellas hace pocas semanas. Y sonríe por primera vez ante la pregunta de si se ha echado un novio barbudo como aseguran algunas de sus compañeras de clase, uno de esos jóvenes salafistas que en los últimos años han aparecido como hongos por los barrios musulmanes de Melilla con sus pantalones por encima del tobillo para parecer más puros. "¡Que Dios me libre de los novios! Nadie me ha aleccionado. Alá es el único que me ha aleccionado, nadie más. Me he puesto a leer el Corán y lo he descubierto sola. Es una cuestión de fe. Alá quiere que lo interprete así. ¡Hasta yo me he quedado sorprendida de mi cambio! Por favor, escriba Alá con mayúsculas", ruega.
Mimón, su madre, asegura que la decisión de su hija fue una sorpresa para ella. "Mira lo que me he comprado', me dijo un día. Yo no tenía ni idea. No tiene novio. La gente cree que al ponerse el burka hay un hombre detrás. En este caso no es así. Se lo ha puesto por voluntad propia. Ha dicho que no se lo va a quitar, y no se lo va a quitar. Está feliz y decidida".
-¿Cómo te sientes totalmente tapada, cubierta bajo esa capa de velos tan oscuros? ¿Dónde dice el Corán que la mujer debe vestir así?
-Mire, me siento feliz y orgullosa de llevarlo. Me ha dado luz y ahora sé que estoy yendo por el camino recto. Si das un paso para creer en Alá, él te abre el corazón. Si crees en él y cultivas tu fe no tendrás dudas. En los suras [capítulos del Corán]de las mujeres, en la de la vaca, en la de la luz, en la de Mohamed se explica cómo debe ser la mujer. La única religión que existe es el islam, no hay otra".
Chadia no responde a la pregunta de si considera enemigos o infieles a los que no practican el islam. La niña afirma que no reza en ninguna mezquita, salvo alguna vez en la que frecuentan sus hermanos, en el barrio de La Cañada de Hidun, uno de los más deprimidos de la ciudad. Asegura que se compró el burka durante un viaje a Marruecos, donde también hizo "otras cosas", y sin que su madre conociera sus intenciones. No da detalles de si viajó sola o acompañada, ni de dónde sacó el dinero para adquirir su nueva vestimenta. "Rezo en mi cuarto cinco veces al día. Allí, entre mis libros, es donde me encuentro más cómoda, donde aprendo con mis lecturas y rezos, pero también salgo a la calle. No estoy encerrada ni aislada". Entre sus planes está hacer un curso de cocina, pero "donde haya solo mujeres". "Un hombre no me puede ver".
Chadia solo habla del Corán como su libro de cabecera, no ofrece detalles sobre otras lecturas, y describe así su futura relación con los hombres: "Aunque vista un burka y no deje que ningún hombre me vea, no renuncio a tener una familia e hijos. Mi marido tiene que ser musulmán, debe tener la misma fe que yo y aceptar sin ninguna duda lo que dice el Corán. Sin todo eso no podría aceptarlo como esposo". Su padre no parece ser su ejemplo. "Él y mi hermano Rashid me dicen que me quite el burka. No les gusta. A este pequeño, en cambio, le encanta y me pide que me lo ponga", añade señalando con la mirada a Mohamed que parece atento a la conversación y mira a su hermana con admiración. "Estoy decidida a seguir así toda la vida. Sin el burka no quiero vivir", apostilla.
Durante casi dos horas de conversación la figura paterna no está presente en el hogar de Chadia, un piso humilde sin ascensor, pero ordenado, limpio y luminoso, un bloque de pisos sociales construidos por la Empresa Municipal de la Vivienda, habitadas casi en su totalidad por familias musulmanas y un exlegionario retirado que pasa horas muertas en su terraza, en pantalón corto y pijama, fumando un cigarrillo tras otro y mirando al infinito. En el patio de la calle los niños juegan y charlan apoyados en la pared. El barrio en el que vive esta familia se sitúa cerca del centro de la ciudad y alejado de las zonas más deprimidas como La Cañada de Hidun, donde se han construido centenares de casas ilegales, pero no escapa a las tasas de paro y fracaso escolar, de las más altas de España. Muchos jóvenes de éste y otros barrios viven del trapicheo del hachís y su única salida es una plaza en el Ejército. Un caldo de cultivo para que florezca el salafismo propagado desde algunas mezquitas y escuelas coránicas.
"Estoy separada de mi marido desde hace 10 años. Nos abandonó con cinco hijos: tres niños y dos niñas. No esperamos nada de él. Nos arreglamos como podemos", apostilla la madre. Chadia calla y mira hacia el suelo. Rashid, el hermano mayor, irrumpe en la vivienda y observa al periodista con desconfianza. Viste pantalones vaqueros, camiseta de manga corta y deportivas. Certifica que no le gusta que su hermana pequeña se encierre en un burka. Es viernes al mediodía, la hora del rezo, y el joven que trabaja, conduce un pequeño turismo y ayuda a la familia, anuncia a su madre que va a subir a rezar a la mezquita de Los Pinares, en la parte alta de La Cañada, a unos quince minutos en coche desde su domicilio.
Chadia y su madre reconocen que es la única menor que usa el burka en Melilla, no conocen otro caso, pero aseguran que otras niñas quieren hacerlo. "La mayoría de mis amigas piensan como yo, pero no se atreven a dar el paso. Están discriminando a las mujeres musulmanas. Poco a poco esto irá cambiando, mientras haya vida hay esperanza. ¿Cómo van a hacerlo ahora si no te dejan ni estudiar, si te miran por la calle como si fueran un bicho raro, si pierdes todas las oportunidades de hacer algo? Pero ya verá como esto cambia. No tenemos prisa. Hay que ser paciente".
La estampa de Melilla está cambiando. Las palabras de Chadia no son una exageración. En los barrios periféricos más deprimidos y alejados del centro urbano el visitante se encuentra con algunas jóvenes que visten el niqab, la prenda que cubre todo el rostro de la mujer salvo una leve rejilla. Una vestimenta que antes no era visible, la antesala del burka, una prenda importada desde Arabia Saudí y ajena a las costumbres tradicionales de las mujeres musulmanas de esta ciudad que acostumbran a cubrir su cabello con el hiyab, aunque algunas no lo hacen.
"Soy Saida. ¡Por favor resérvame hora para mañana a las 11.00! Ya sabes". Abida [súbdita de Dios], de 24 años, la encargada de la peluquería Lamia, sabe que cuando recibe esta clase de llamadas telefónicas tiene que cerrar su pequeño y coqueto local para atender a una cliente especial. A una sola, a una de esas mujeres "perfectas" que leen la obra Tú puedes ser la mujer más feliz del mundo. A una de esas chicas a las que nadie, ni otra mujer, salvo esta peluquera menuda, puede ver ni adivinar su rostro o su cabello. "Cierro la puerta para ellas. No quieren que las vean otros clientes, aunque aquí atendemos a mujeres. Tengo que organizar las horas para que no aparezca nadie, para que no molesten. Me dicen: 'Mi marido no quiere que me vea nadie salvo tú'. Son muy coquetas y se arreglan mucho, pero solo para ellos. Ayer estuvo aquí una con burka. Se hizo un tratamiento completo, se alisó el pelo, se echó un tinte y se lo cortó. Todo en la más absoluta intimidad. Tiene unos 30 años y vive aquí en La Cañada. El niqab o el burka no les impide arreglarse. No significa que estén castigadas. Al menos, es lo que ellas me cuentan. Tenemos dos clientas solteras, una de 17 y otra de 20 años, el resto son siempre casadas y con niños. No estudian porque tienen las puertas cerradas en todos los lados. Les dicen que está prohibido usar el niqab".
La peluquería Lamia tiene dos cómodos sillones mecánicos para sus clientas, amplios cristales y un sofá con cojines de vivos colores en el que esperan su turno varias clientas. Unas cortinas correderas aíslan el despacho de Abida, la peluquera. Saida, melillense de 25 años, confiesa sin ningún pudor que dos de sus familiares usan el niqab. "Yo tengo a mi hermana Salwa, de 21 años, y a mi prima Fátima de 22. Mi hermana salía con un grupo de amigas, iban a clase de islam cada día porque querían saber más. Estaba obsesionada con saber. Conoció a un chico, se prometieron y se puso el niqab. Nosotros lo respetamos, pero mi madre no quería. Se llevó un disgusto. Al final hemos aceptado su decisión. Fue un golpe muy fuerte. Nos dijo que quería vestirse como la mujer del profeta".
Al igual que Abida, esta joven española asegura que su hermana y su prima son discriminadas por su vestimenta. "Salwa iba a hacer uno de los cursos de hostelería, albañilería y pintura en el centro de monjas de la caridad María Inmaculada y le dijeron que vestida de esa manera, no. Está prohibido. Mi hermana lleva a su niño al parque, se ha sacado el carné de conducir y tiene solo el bachillerato. No le importa lo que diga la gente. Al principio le molestaba mucho que la gente del barrio se preguntara: '¿Quién será? ¿Quién será?'. Ha aprendido árabe en muy poco tiempo y está todo el día pidiéndome que me ponga ropa larga".
Guarda [Rosa], una joven de 27 años que cubre su cabello con el hiyab, la interrumpe y se dirige al periodista. "Yo si me animo a lo mejor me pongo el niqab. Me siento más valorada si me cubro. Si vuelve por aquí en un par de meses a lo mejor me encuentra totalmente tapada. No conozco a nadie con burka, pero todas las chicas que se ponen el niqab son guapas, o morenas de ojos negros o rubias de ojos verdes y azules. Esto es igual que si viene tu hijo un día y te dice que es gay. Llevar el niqab no es obligatorio, el pañuelo sí".
-¿Has leído el libro Tú puedes ser la mujer más feliz del mundo?
-Sí, me parece maravilloso. Me ha ayudado y cambiado mucho. No hay sometimiento de la mujer al hombre. Solo amor.
La peluquera Abida asoma tras las cortinas y espeta: "Yo he estudiado árabe y no me gusta el burka. Es una exageración. No le veo justificación ni religiosa ni personal. Llevan una vida muy aburrida. Mi hermana no puede venir ni al campo ni a la playa con nosotras", reconoce Saida.
Las mujeres españolas que usan el niqab en Melilla no se bañan en sus playas. Cruzan la frontera, donde se tienen que identificar, y viajan en coche hasta un lugar secreto que muy pocos conocen, una pequeña playa en Marruecos que alquilan sus maridos para que nadie pueda verlas. "Van a una playa marroquí y se bañan solas durante la noche. La compran por horas sus esposos. No creo que la encuentre, es uno de sus secretos mejor guardados", dice Abida.
En la despedida, Mimón, la madre de Chadia, niega la mano al periodista y lanza una pregunta: "A las niñas cristianas las dejan ir con minifalda. ¿Por qué no se respeta a las musulmanas que van tapadas y recatadas? Cuando Chadia abre la puerta de su casa cubre su rostro con el burka y sus ojos desaparecen: "Vayan con Alá".
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/burka/quiero/vivir/elpepusocdmg/20110710elpdmgrep_1/Tes

domingo, 10 de julho de 2011

"Isso nunca tinha acontecido antes"

"Isso nunca tinha acontecido antes"
Publicação: 22 de Agosto de 2010 às 00:00
Dr. Jorge Boucinhas - médico e professor da UFRN

O título deste Artigo reproduz a famosa desculpa dada pelo homem ao falhar em atingir a ereção peniana ao tentar o intercurso sexual. Muitos já a pronunciaram pelo menos uma vez na vida, pelo que o tema deste Artigo é de interesse não só para os indivíduos que adentram em idade como para suas companheiras!

Comece-se pela definição. Disfunção erétil (DE) é a denominação dada à dificuldade em ter ou manter uma ereção adequada para atividade sexual satisfatória. É mais comum do que se pensa: chega a atingir, numa ou noutra ocasião, metade da população masculina, e importa saber que falhar ocasionalmente não significa ser impotente. Por vezes trata-se apenas de um episódio de desânimo, não computável como verdadeira impotência, e trata-se de problema bem encontradiço, calculando-se que afete mais de dez milhões de homens brasileiros.

A DE tanto pode ser provocada por elementos psicológicos como por orgânicos ou pela combinação de ambos. Aparentemente a imensa maioria dos homens jovens que apresentam súbita redução da capacidade de ereção deve sua condição a causas psicológicas. Até a quarta década de vida julga-se que nove em cada dez casos ocorrem por tais fatores. Após a sexta, metade já ocorreria por motivos orgânicos (físicos). Ademais, os fatores psicológicos também estão presentes e são complicadores adicionais mesmo quando a causa básica da impotência é orgânica.

As causações psicológicas compreendem: conflitos sexuais íntimos; depressão; ansiedade em geral; síndrome do "burn-out" (a conhecida "estafa"); excesso de trabalho; preocupação com o próprio desempenho sexual; brigas com o cônjuge.

As orgânicas compreendem, entre outras mais: diabete melito; distúrbios neurológicos primários; cirurgia ou traumatismo pélvicos; efeitos colaterais de medicamentos; insuficiências gonadal, renal, hepática, cardíaca e tireoidiana; hipertensão arterial severa; AVC; infarto do miocárdio; doenças debilitantes crônicas (incluindo tuberculose pulmonar, câncer, AIDS); aterosclerose intensa.

O uso de tóxicos merece consideração à parte, e provoca, inicialmente, diminuição do desejo, seguindo-se incapacidade erecional. Cada um age de sua forma peculiar. O álcool tanto provoca neuropatia periférica quanto depressão do Sistema Nervoso Central. A cocaína lesa diretamente a musculatura lisa que existe nos corpos cavernosos do pênis. A maconha pode alterar os níveis de testosterona. O tabagismo causa vasoconstricção, lesa a parede arterial e diminui o colesterol benéfico, o que predispõe à arteriosclerose e à aterosclerose.

Hoje já há muitas possibilidades de tratamento. É fundamental tomar precauções, quais: ter hábitos de vida saudáveis, exercitando-se regularmente e usando comidas equilibradas; evitar o fumo, o álcool e as drogas ilícitas; ter uma companhia interessante e interessada na vida sexual do casal. Quanto à tão propalada abordagem terapêutica hormonal, na verdade só metade dos casos têm sido comprovados como ocasionados por níveis anormais de hormônios sexuais, e estes, realmente, têm solução simplíssima: basta repor a testosterona (quando não houver outras afecções, como as prostáticas, que o impeçam!). Para os casos com componente psíquico, a terapia sexual e o aconselhamento e psicológico reduzem o nível de ansiedade. Dispositivos de vácuo, nos quais se insere o pênis num cilindro de plástico e se induz vácuo, obtendo ereção, têm sido muito vendido mas têm apresentado resultados instáveis. Colocação de prótese peniana pode ser uma solução mas fica para casos extremos. Há também o recurso a fitoterápicos quais marapuama, ginseng, catuaba, maca, ioimbina, entre outros. Novos medicamentos de síntese química têm-se revelado mui úteis, dentre os quais os três a seguir agem diretamente no pênis inibindo a enzima fosfodiesterase e elicitando vasodilatação com ereção. São sildenafiI, vardenafil, tadalafila. Têm alguns pequenos efeitos colaterais e convém serem indicados para cada caso, bem como são contra-indicados nos homens que usam nitratos para tratamento da hipertensão arterial. Pode-se adicionar a apomorfina, que age no Sistema Nervoso Central, do qual é enviado estímulo para que o pênis fique ereto, e a fentolamina, que impede que o excesso de adrenalina da ansiedade bloqueie a ereção.

A mensagem básica que deve ficar, então, é: pode-se erguer a cabeça e ter boas sessões de sexo, independentemente da causa do problema! O que vale é olhar a questão de frente, deixar a vergonha de lado e buscar orientação qualificada!

Que essa revisão tenha sido proveitosa e até a semana vindoura!
http://tribunadonorte.com.br/noticia/isso-nunca-tinha-acontecido-antes/157588

Do orgasmo clitoridiano

Do orgasmo clitoridiano
Publicação: 23 de Mar�o de 2011 às 00:00
imprimircomentarenviar por e-emailreportar erroscompartilhartamanho do texto A+ A-
Sábado, agora, dia 26, haverá na Livraria Siciliano, do Miduei, o lançamento do livro O papel da vulva e da vagina no prazer sexual, da médica pernambucana Angelina Maia, logo após uma palestra da autora sobre o tema "Onde está o prazer sexual feminino". Tudo isso a partir das 18 horas com entrada franca, gratuita. Quem conta essa história é a coleguinha Emídia Felipe, que tempos atrás brilhou na editoria de Economia da TN, e hoje, dando expansão ao seu talento jornalístico, trabalha no Recife. Dela recebi um rilize com o título perguntando: "Onde está o prazer sexual feminino?" Passei a vista por cima e por baixo das dúvidas, acompanhando alguns tópicos do texto de Emídia:

- Historicamente, sempre houve um verdadeiro controle do prazer sexual feminino, o que não apenas colaborou para inibir a libido das mulheres como acabou por retrair estudos e definições sobre esse tema. Em sua palestra "Onde está o prazer sexual feminino", dra. Angelina Maia explica as relações que envolvem a anatomia, tabus e pensamentos, mostrando, para homens e mulheres, a descoberta dos caminhos que levam ao orgasmo da mulher.

- Outro assunto abordado envolve os termos "orgasmo vaginal" e "orgasmo clitoridiano", que, apesar de muito usados, são, com frequência, mal definidos. Alguns estudiosos responsabilizam Freud por uma das teorias mais amplamente divulgadas e que gerou muito conflito nas mulheres, que é o do orgasmo vaginal. O orgasmo clitoridiano e o orgasmo vaginal não são entidades separadas. Os estudos mostram que o clitóris tem o papel de receptor e transformador das sensações eróticas, qualquer que seja o estímulo aplicado sobre ele.

- Em "Onde está o prazer sexual da mulher", Angelina também aborda a sexualidade humana, tem que ela tem quatro pós-graduações, tema em que ela tem quatro pós-graduações. Em estatísticas relativas a "ações humanas", quase todos confundem "mais frequentes" com "normais". No sexo, também é "normal" aquilo que a maioria não gosta (...) A comunicação sobre os gostos sexuais entre os pares deve ser sempre estimulada, e é bom lembrar que, se for difícil usar as palavras,os sons, os movimentos e os gestos são muito bem compreendidos.

- Para a médica, é informando e lembrando de que cada um gosta do que seja feito com o seu corpo que o contato sexual ganha em qualidade. "Apesar de que o toque no local certo ser muito importante, o essencial é que o pensamento esteja entregue ao prazer". Angelina usa uma sigla simples para definir o ato sexual: "É um composto f-F (fricção e fantasia) - mas fantasia do que fricção".

Acrescenta o rilize que a doutora Angelina Maia está em Natal para um curso de colo de útero e vulva, organizado pelas ginecologistas Ana Cristina Araújo (Sogorn) e Ana Khaterine Gonçalves, da Sociedade de Colposcopia e Patologia do Colo do Rio Grande do Norte. Ela é coordenadora do Setor de Prevenção do Câncer e Colposcopia da Universidade Federal de Pernambuco.
http://tribunadonorte.com.br/noticia/do-orgasmo-clitoridiano/176331

Los barbudos también acuden a consulta sexual

REPORTAJE: TRANSICIÓN SEXUAL
Los barbudos también acuden a consulta sexual
Poligamia, obsesión por la virginidad, homosexualidad reprimida... La doctora Amal Chabach, única sexóloga marroquí, describe la oscilante evolución de la sexualidad en Marruecos
IGNACIO CEMBRERO 10/07/2011

El hombre barbudo vestía una gandoura (larga túnica sin mangas) y la mujer llevaba burka, pero fue ella la que tomó la palabra en la consulta del médico para quejarse. Su esposo, explicó, no la satisfacía sexualmente porque era "demasiado rápido" haciendo el amor y, si quería ser un buen musulmán, debía colmarla. El marido asentía.

"Muchas jóvenes piden un certificado de virginidad que mostrar al marido si no sangran en la noche de bodas"

A lo largo de sus 11 años de ejercicio de la sexología, la doctora Amal Chabach, de 43 años, ha visto desfilar casos singulares por su consulta de Casablanca, pero conserva un recuerdo agudo de este matrimonio islamista que recibió hace seis meses.

Cuando Chabach decidió, en 1997, estudiar sexología en la Universidad de Bobigny (París), tras acabar la carrera de medicina, su principal motivación era "ayudar a las mujeres a mejorar su sexualidad, a consultar sin avergonzarse a otra mujer, pero especialista en esa materia". "Había constatado que existía esa necesidad mientras hice prácticas en un hospital de Casablanca", rememora la doctora.

Cuando, tres años después, Chabach se convirtió en la primera sexóloga de Marruecos -aún sigue siendo la única-, sus primeros y escasos pacientes fueron hombres "con problemas urgentes como la disfunción eréctil". "No me daba ni para pagar el alquiler de la consulta", recuerda.

A lo largo de la última década, la doctora Chabach se ha convertido, sin embargo, en un personaje conocido no solo porque hay cola para acudir a su gabinete en Casablanca, sino porque anima en la emisora tangerina Medi 1 un exitoso programa semanal de consultas por teléfono. Ahora prepara un programa de televisión.

Acaba además de publicar en mayo, en París, La pareja árabe en el siglo XXI. Manual de instrucciones (editorial Quintessence), que amplía, con aportaciones de otros sexólogos árabes, su primer libro editado el año pasado en Casablanca. Es una incipiente Elena Ochoa a la marroquí, aquella doctora que en la España de los noventa hizo mucha pedagogía sexual en los medios de comunicación.

"Marruecos está en transición en lo político y también en lo concerniente a la vida conyugal", declara Chabach resumiendo su experiencia. "He visto estos años cómo se ampliaba la visión sexual de los marroquíes, pero subsiste el lastre de la educación, tradiciones y tabúes, que se tardará décadas en superar", asegura sonriente en la terraza de una cafetería.

A los hombres aquejados de disfunción eréctil y de eyaculación precoz se añadieron pronto, como pacientes, mujeres que padecían anorgasmia y vaginismo (contracción involuntaria de los músculos de la vagina que impide la penetración).

"El vaginismo es una fobia relativamente frecuente en Marruecos, achacable, entre otras cosas, a la matraca que padecen las niñas a la que se les repite que no pierdan su virginidad, que permanezcan cerradas y, de paso, se les anticipa que la noche de bodas es espantosa", sostiene Chabach.

"Desde hace cuatro o cinco años, estas urgencias motivan, sobre todo, a acudir a la consulta a pacientes rurales, mientras que aquellos que vienen de las grandes ciudades, muchas veces en pareja, buscan cada vez más mejorar su rendimiento sexual para darse mutua satisfacción", añade satisfecha por esta transformación. "En el marco del matrimonio, el islam es de lo más permisivo", sostiene Chabach. "Solo está vetada la sodomía".

Ambos sexos han evolucionado. "La mujer estudia, trabaja y exige compartir el placer", recalca. "El hombre toma conciencia de que si satisface a su mujer, si el placer es mutuo, la relación de pareja será mucho más sólida". "De ahí que me haya encontrado con algún que otro joven que no quería casarse mientras no resolviese su problema de eyaculación precoz".

Entre las tendencias más recientes, Chabach señala que empieza a haber mujeres que asumen haber perdido su virginidad antes de contraer matrimonio e incluso parejas que, sin estar casadas, conviven bajo un mismo techo. Internet cambia mentalidades y "sobre todo facilita los contactos", recalca.

Estos brotes de liberalismo en las costumbres no deben ocultar el conservadurismo de una sociedad marcada por la tradición y la religión. Un porcentaje elevado de jóvenes mujeres solicitan a Chabach un certificado de virginidad antes de casarse. "Lo piden, por ejemplo, para mostrárselo al marido si, por casualidad, no sangran al tener una primera relación en su noche de bodas", explica la doctora.

Esa noche es especialmente estresante para la recién casada en algunos pueblos. Tras perder la virginidad debe colocarse un seroual (pantalón blanco corto) y mancharlo de sangre antes de quitárselo, colocarlo en una bandeja y mostrarlo a los familiares.

En alguna remota aldea sureña es "el joven marido el que comparece ante la parentela y se declara o no agradado por esa primera relación", explica Chabach. Si lo está, la familia del esposo agasaja a la de la esposa. Si, en cambio, aquel muestra su disgusto, la familia del esposo insatisfecho golpea a la de la recién casada.

El islam permite la poligamia, lo que genera situaciones peculiares. "He atendido, por ejemplo, a un sexagenario que no daba abasto para satisfacer por igual, como le obliga la religión, a sus tres esposas", recuerda Chabach. "Quería saber cómo estar a la altura".

Viudos ancianos, a veces octogenarios, que se disponen a casarse con cuarentañeras -en Marruecos son ya solteronas- forman también parte de la clientela de la doctora. Acuden preocupados por su capacidad de tener erecciones e incluso de procrear. Estos matrimonios son frecuentes en Marruecos. Los varones longevos encuentran a una mujer que les atienda y estas últimas adquieren el estatuto de casada, mucho mejor que el de soltera, mal visto a partir de cierta edad.

Como en España, muchos hombres se inician en el sexo con la ayuda de prostitutas, un fenómeno discreto pero bastante generalizado en Marruecos. Pero a la hora practicar el sexo con su esposa son reacios, a diferencia de los europeos, a acariciar los genitales de la mujer y "muchos rechazan el cunnilingus". Estas reticencias pueden dificultar el tratamiento del vaginismo en el marco de la pareja.

La felación tampoco es un hábito frecuente, "sobre todo en el marco del matrimonio; fuera sí está más generalizada". ¿Por qué? "Cuando un hombre se casa, su mujer adquiere, a veces, un carácter semisagrado, sobre todo cuando es madre", responde Chabach. "No hay que ensuciar a la madonna con usos supuestamente sucios", prosiguen. "Esos se reservan para el burdel o la relación extramarital".

El islam y la ley condenan en Marruecos la homosexualidad. Entre los cientos de pacientes que ha tratado la sexóloga hay, sin embargo, apenas media docena de gais, señala Chabach. "Suelen ser adolescentes que descubren su orientación sexual, sufren ante el rechazo social que provocan y no la aceptan".
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/barbudos/acuden/consulta/sexual/elpepusocdmg/20110710elpdmgrep_2/Tes

A Crítica noticia: Indígenas do Amazonas vítimas de turismo sexual entram com denúncia na justiça dos EUA

A Crítica noticia: Indígenas do Amazonas vítimas de turismo sexual entram com denúncia na justiça dos EUA

10 JULHO 2011

India da etnia Terena - Foto ilustrativa, sem relação com o caso [Valter Campanato/ABr]O Jornal A Crítica de Manaus, traz uma notícia estarrecedora: como se não bastasse o fato de já termos suficientes casos de exploração sexual internacional de 'civilizados', agora as indígenas é que estão na mira da perversão sexual dos capitalistas: "Caso veio à publico em reportagem publicada no jornal "The New York Times" e na Folha Online. Funai confirma as denúncias"

A ong norte-americana de combate ao turismo sexual de mulheres, Equality Now, divulgou em seu site que quatro indígenas brasileiras (naturais do Estado do Amazonas) entraram com um processo contra a empresa Wet-A-Line, dos Estados Unidos, acusando-a de tráfico sexual.

Conforme a ong, é a primeira vez que a Lei de Proteção às Vítimas do Tráfico daquele país é acionada para estes casos. O caso foi noticiado na edição deste sábado (09) no jornal "The New York Times" e reproduzido na edição deste domingo (10) no portal Folha Online.

De acordo com a Equality Now, a Wet-A-Line operava no Amazonas em parceria com a empresa Santana Eco Fish Safari, que tem sede em Manaus. Segundo a ong, a atividade aconteceu "durante vários anos", até por volta de 2009.

Em entrevista ao portal acritica.com, o indigenista da Fundação Nacional do Índio (Funai), João Melo, confirmou que as indígenas aliciadas por agências de turismo são do município de Autazes (a 118 quilômetros de Manaus).

Conforme o indigenista, as embarcações e hidroavião com os turistas costumavam pousar, sem autorização, no lago Cunhã-Sapucaia, pertencente a terra indígena do mesmo nome, no município de Borba.

Melo conta que as denúncias chegaram a ser publicadas em alguns veículos de comunicação, mas o assunto acabou sendo esquecido.

Naufrágio

Segundo Melo, a prática de aliciamento e o estupro das meninas (todas com menos de 18 anos de idade) migrou para a região de Autazes depois do escândalo envolvendo empresários e políticos que faziam a mesma tipo de ativista turística no município de Barcelos.

O naufrágio do barco onde estavam os aliciadores e as meninas, ocorrido há aproximadamente cinco anos, durante o qual algumas delas morreram, ajudou a escancarar o turismo sexual praticado no Amazonas.

"Não havia essa atividade em Autazes. Quando estourou aquele escândalo, as agências de turismo de pesca foram para Autazes. E não eram apenas mulheres indígenas. Não-indígenas também eram aliciadas. Mas depois que saiu nos jornais novamente, a situação parou", disse Melo.

Em entrevista à Folha Online, o superintendente da Polícia Federal no Amazonas, Sérgio Fontes, disse pelo menos 15 meninos foram vítimas de estupros e aliciamento nas viagens promovidas pelo proprietário da agência norte-americana, Richard Schair. O caso, segundo a reportagem da Folha Online, está em segredo de Justiça no Brasil.

O portal acritica.com tentou falar com Sérgio Fontes mas ele não atendeu às ligações feitas ao seu celular.

Investigação

Em matéria publicada no dia 14 de junho, a Equality Now diz que as meninas afirmaram que, nos barcos de pesca, "receberam álcool e drogas e foram forçadas a manter relações sexuais com homens durante as excursões de pesca".

Elas afirmaram que, na época, tinham menos de 18 anos. A mais jovem tinha apenas 12 anos. Conforme o site, a Wet-A-Line já vem sendo investigada pela justiça brasileira.

A Equality Now afirma que atua contra indústria do turismo sexual nos Estados Unidos há 15 anos.

Segundo a ong, a Unicef estima que 250 mil crianças são forçadas a praticar turismo sexual no Brasil. A entidade acusa a polícia dos Estados Unidos de fazer vista grossa contra essa prática.

Em entrevistada dada ao G1 neste domingo, a ministra da Secretaria das Mulheres, Iniry Lopes, ao tomar conhecimento da reportagem do jornal "The New York Times", disse que nesta segunda-feira decidirá o melhor procedimento sobre o caso e que, se for necessário, a pasta enviará uma comissão à Amazônia.

Fonte: http://acritica.uol.com.br
http://revistaecologica.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1813%3Aa-critica-noticia-indigenas-do-amazonas-vitimas-de-turismo-sexual-entram-com-denuncia-na-justica-dos-eua&catid=184%3Apovos-indigenas