sexta-feira, 4 de fevereiro de 2011

SIDA avanza en la sombra · ElNuevoDiario.com.ni

MANAGUA - 23 de enero del 2011 / 7 de febrero del 2011


SEXTO OBJETIVO DEL MILENIO CUESTA ARRIBA
SIDA avanza en la sombra

* Mientras malaria y tuberculosis yacen bajo control, el VIH se dispara y ensaña sobre nuevas generaciones
* Propagación del virus altera la meta principal del Milenio: la misión ya no es detener y revertir la enfermedad, sino garantizar su tratamiento
* Hombres son los más afectados, pero el curso del virus conduce cada vez más a una feminización del mal
JOSÉ ADÁN SILVA Y LUIS GALEANO | Especiales


SIDA
Dayana Mendoza, Miss Universo 2008, mientras se practicaba la prueba del VIH a su paso por Nicaragua. Alejandro Sánchez/END
Cada día, dos personas serán condenadas a la muerte con una enfermedad incurable. Una de ellas, posiblemente, lo sepa en algunos meses y sea parte de los registros oficiales; la otra parte, quizás, no lo sepa hasta que ya todo sea irreversible y su muerte pase a engrosar las cifras de la mortalidad por Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, SIDA, en Nicaragua.


Según estimaciones de organizaciones de salud internacional y del propio Ministerio de Salud, Minsa, la incidencia del Virus de Inmunodeficiencia Humana, VIH, y su curso a la mortal enfermedad del Sida, se ensaña cada vez más en la población entre los 15 y 39 años, condenando sin contemplaciones a cientos a vivir sus vidas bajo la amenaza de un enemigo imbatible que no se cura ni hoy, ni mañana.


El Minsa calculó que en el periodo 2006-2010 el VIH/SIDA incrementó un 11.2% en Nicaragua, afectando seriamente las posibilidades del país de cumplir con el sexto Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM), cuya meta era detener la propagación de la enfermedad y comenzar a revertirla, junto a otras enfermedades como la malaria y la tuberculosis, en el año 2015.


Los ODM son ocho objetivos específicos con compromisos cuantificables, que buscan erradicar el hambre, alcanzar la educación primaria universal, la equidad entre los géneros, bajar la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el Sida y otras pandemias, así como promover el cuidado ambiental y fomentar la asociación mundial.


Nicaragua acordó al igual que todas las naciones del mundo en vías de desarrollo, detener la propagación del VIH/Sida y comenzar a revertirla en 2015. Éste es el Sexto Objetivo.

Vamos para atrás
A menos de cuatro años de la meta, Nicaragua no sólo no se acerca al objetivo, sino que alarmantemente se aleja de él a un ritmo preocupante incluso para las Naciones Unidas.

Según cifras del Minsa, para finales del período 2006-2010 las personas viviendo con el VIH se habrían incrementado en un 11.2%, mientras la tasa de prevalencia alcanzará el 0.24% de la población de 15 a 49 años. “Esto traerá como consecuencia que las necesidades y demandas de tratamiento al final del período representarán un reto para la capacidad nacional de respuesta al VIH/SIDA”, señala el informe del departamento de Vigilancia Epidemiológica de ITS/VIH/SIDA del Minsa, en septiembre del año pasado.


Los últimos informes de las autoridades médicas arrojan que los más vulnerables son jóvenes de entre los 15 y 24 años de edad y aunque en todos los departamentos del país han reportado casos de la enfermedad, los mayores niveles se registran en Chinandega (74.1 caso por cada 100 mil habitantes), Managua (65.7 por cada 100 mil), RAAS (47.1 por cada 100 mil) y León (37.7 por cada 100 mil).


El salto en cifras ha sido tan preocupante, que el informe dice que en Nicaragua entre 1993 y 1999 se diagnosticó un promedio anual de 22 nuevas infecciones, pero entre los años 2000 y 2004 la media anual de nuevas personas infectadas por VIH se incrementó a 131, lo que representa un aumento de 5.5 veces más en solamente 4 años.


La realidad numérica ahora es devastadora: se estiman dos personas afectadas por día y de 400 personas que recibían tratamiento médico en 2006 los números alcanzan a finales de 2010 a 1.800 personas buscando medicina.


Arely Cano, Presidenta de la Asociación, ASONVIHSIDA, y representante de ICW, la Comunidad Internacional de Mujeres con VIH SIDA, denuncia que de acuerdo a las cifras, que varían respecto a diferencias metodológicas de medición, hay más de 5.400 personas infectadas, pero que el sub-registro es superior a 27.000.


Es decir, habría en la calle unas 27.000 personas portadoras del VIDH, inter-relacionándose con otras, sin que lo sepan. Cano estimó que desde 1987 al 2010 el virus se ha disparado extraordinariamente de 10 casos a 5 mil 253 personas.



Jóvenes, blanco número uno Sara Moraga, especialista en Salud Pública, durante un encuentro con medios de comunicación, como parte del proyecto “Participación de Jóvenes Universitarios y de Mujeres con VIH en la Respuesta a la Epidemia”, dijo a END que cerca de 600 casos nuevos se reportan por año en promedio. Y sobre todo en la juventud.


“El grupo de mayor prevalencia en la infección son los y las jóvenes y está en aumento. El 78 por ciento del total de los casos está entre personas entre los 15 y los 39 años, y si hablamos de las edades entre los 15 y los 24 años, representan el 57%, cuando a nivel mundial en esas edades es del 53%”, observó.


Otra característica del fenómeno es que la brecha entre hombres y mujeres afectadas es cada vez más corta por la epidemia, pues al año 2000 se reportaba una relación de hombre mujer de 9 a 1, y hasta el año pasado la relación era de 1 por 1.7.


Así lo recoge, de igual modo, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (Onusida), que resalta que desde mediados de la década esa enfermedad estaba tomando un rostro de mujer a nivel mundial.


El gobierno ha reconocido que pese a la mejoría en el acceso a la salud, de parte del Minsa Salud bajo la administración del actual gobierno de Daniel Ortega, no será posible cumplir la meta.


Según el documento “Avances del gobierno del presidente Daniel Ortega hacia los ODM”, publicado por la Presidencia de la República en septiembre del 2010, si bien la incidencia del virus se ha incrementado en Nicaragua, “se mantiene al nivel más bajo en Centroamérica”.


“La tasa de incidencia del VIH/SIDA en Nicaragua fue de 7.6 por cada 100,000 habitantes en 2006 y se elevó a 15.1 en 2009. El Gobierno del Presidente Ortega aplica y apoya campañas para la prevención, tanto a nivel de educación en los colegios como medidas preventivas”, reza el informe.

Paludismo y otros controlados
“La tasa de malaria ha bajado de 4.4 para cada 100,000 habitantes en el año base (1990) a 1.1 en la actualidad (2010). No ha habido una sola mortalidad por malaria en los últimos tres años”, indica el mismo informe.


“La meta ODM para 2015 es de 10.0 por cada 100,000 habitantes, por lo que está seguro el logro de la meta de 10.0 por cada 100,000 habitantes. Las campañas de fumigación y abatización son intensas en Nicaragua, lo que ha permitido esta reducción significativa”, informó el gobierno a través de su boletín “Nicaragua Triunfa” de septiembre del 2010.


En temas de vacunación e inmunizaciones el país ha alcanzado un 85 por ciento de cobertura, lo que lo ubica en una posición privilegiada con respecto al resto de la región.


“Por su parte, la meta ODM para 2015 de niños con vacuna contra el sarampión es de 95% y ya Nicaragua, con las campañas de vacunación de 2007, 2008 y 2009, ha logrado para el 98.9%”, citó el gobierno.

¿Confiar en cifras oficiales?
Para Ana Quirós, co-directora Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas), no hay certeza de la realidad en las cifras que ofrece el gobierno por varios motivos vinculados a la falta de información, a la falta de transparencia en el manejo de los fondos públicos e internacionales dedicados al combate y prevención contra la enfermedad.


La información oficial, dijo, carece de verosimilitud desde el hecho mismo que el Boletín Epidemiológico del Minsa, que se emitía semanal para dar cuenta del estado de la salud, se estacionó en la semana 33 del año 2007 y desde entonces todas las cifras que el gobierno da por ciertas son las compilaciones anuales, ya “maquilladas”, acomodadas y carentes de indicadores o medidores técnicos.


Quirós también denuncia que desde el gobierno asumió el turno en 2007, no se conoce una campaña masiva y moderna para bajar la incidencia de la enfermedad se ha disparado entre la juventud.


“Se dedican más fondos al tratamiento y cura de la enfermedad que a prevenirla”, dijo, observando incluso que por desconocidos motivos el gobierno todavía no promociona los llamados cuadernos de la educación sexual en los colegios, que son bastión principal para evitar la propagación de la enfermedad.

Quirós estima que a la fecha, el gobierno no trasparenta los fondos asignados por el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la tuberculosis y la Malaria, que hasta 2010 había desembolsado, según la página web de la organización, un total de 42 millones 529 mil 901 dólares.


“Hay que ver, preguntarle al INSS; que es quien maneja esa plata, qué se ha hecho, o dejado de hacer con esos fondos”, observó.


De acuerdo con un estudio de Onusida y el Minsa sobre Nicaragua, en marzo del 2010, la vía de transmisión de la enfermedad continúa siendo la sexual con el 86%, pero con un avance en la feminización de la epidemia (1.8 hombres por cada mujer).
De acuerdo con la entidad internacional, la propagación del VIH está relacionada con factores tanto sociales como biomédicos y no podrá reducirse a menos que exista un amplio cambio sociocultural y conductual.

Relaciones más afectadas
El Informe Nacional Sobre los Progresos Realizados en la Aplicación del Ungass (Declaración de Compromiso de Lucha Contra el SIDA de las Naciones Unidas), de enero de 2008 a diciembre de 2009 (publicado en marzo del 2010 por el Ministerio de Salud), concluyó que los grupos sociales de mayores riesgos son los hombres que tienen sexos con hombres, los bisexuales y las trabajadoras sexuales.


“Desde 1987 hasta 2009, el comportamiento de la epidemia ha evolucionado a una epidemia concentrada, la cual se ha mantenido en esta clasificación similar a lo reportada en el informe para UNGASS correspondiente al período 2006-2007”, reveló.


El 86% de los casos prevalentes (2009) son heterosexuales, el 10% son hombres que sostienen sexo con otros hombres, 3 son bisexuales y 1 por ciento por transmisión vertical.


“El 63% del total de casos prevalentes fueron hombres para una razón hombre mujer de 1.76 muy similar a la reportada en el período anterior de 1.8 para 2008. Los hombres predominan en la casuística para todos los grupos de edad”.
“Para 2008 fueron registrados 104 casos que avanzaron a SIDA, 79 hombres y 25 mujeres. De los 79 hombres, 76 tenían 15 años o más y 3 menores 15 años, 57 de ellos se clasificaron como heterosexuales y 19 homosexuales o bisexuales. En las mujeres 24 tenían 15 años o más y sólo 1 era menor de 15 años”.


“Se captaron 591 personas con nuevas infecciones en el 2008, 366 hombres y 225 mujeres. Entre los hombres positivos para el VIH, 355 tenían 15 años o más y 11 menores 15 años, entre éstos hombres, 305 se clasificaron como heterosexuales y 50 homosexuales o bisexuales”.


“De las 225 mujeres, 216 tenían 15 años o más y 9 era menor de 15 años. Las poblaciones de más alto riesgo en el país, no incluye a los usuarios de drogas, sino a los hombres que tienen sexo con otros hombres y a las trabajadoras del sexo”.


“La epidemia de SIDA en Nicaragua se clasifica aún como concentrada, de lento crecimiento, predominantemente de transmisión sexual, heterosexual, letalidad por debajo de 10%”.
http://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/93061#commentform_bmk

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